viernes, 6 de mayo de 2011

Tropel tocó el viernes 29 de abril en El Teatro. ¡Y sonó muy bien!









Tropel



La atracción que genera el sonido convulsionado


La banda platense se presenta esta noche el Teatro Café Concert


Según las definiciones del diccionario Tropel significa el movimiento de una muchedumbre ruidosa, una tropa mal ordenada, un aceleramiento confuso. Sin embargo al escuchar la banda platense que lleva ese nombre -y que vuelve a presentarse, después de un año, con nueva formación, hoy en El Teatro- la sensación es la de que cada sonido está en su lugar justo, los acordes suenan limpios y dan muchas ganas de seguir escuchando más.


"Quizás el sonido de la formación anterior se acercaba un poco más a esa definición. Sin embargo tomamos la decisión de seguir con el mismo nombre, porque la esencia de la música es la misma. Además nos gusta el sonido de la palabra, encontramos una suerte de contradicción entre el sonido del término tropel, que nos resulta ordenado, muy armónico, y su significado convulsionado", destaca Lucas Vanza, quien es el cantante y guitarrista desde el surgimiento de Tropel. La banda -que nació hace cuatro años- se compone además por Juan Manuel Baigorri en batería y los nuevos integrantes Victor Amoresano, en teclados y coros y Tomás Viviani en bajo.


Tropel presenta una clara influencia del "rock argentino", como Charly García, Fito Paez y sobre todo Luis Alberto Spinetta, que se nota tanto en lo instrumental como en la forma de cantar de Vanza. Mientras que, a nivel internacional, se nota la presencia de los Beatles, Zeppelin y Hendrix, o de artistas que no son provenientes estrictamente del rock como Jamiroquai, Rosa Passos, Djavan o Miles Davis. "Escuchamos muchísimo jazz", destaca Viviani, quien afirma que además, "cada cual tiene sus influencias como instrumentista. En mi caso te puedo decir Jorge Oss, Guillermo Vadalá, Javier Malosetti, Jaco Pastorius y Gary Willis. Ahora bien, todo lo nombrado hasta ahora probablemente se escuche al oído, pero hay influencias que pasan por otro lado, en el momento de componer, o de improvisar solos, y ahí entran artistas como Pat Metheny, Wes Montgomery, Bill Evans".


–Se presentan con nueva formación, ¿cómo están llevando adelante ese proceso?


–Básicamente, este periodo de la banda es de mucho ensayo, reelaborando los temas de la etapa anterior, y armando los nuevos, que son la mayoría. Esto implica no sólo ensayar, sino buscar el sonido de la banda, la identidad. Los temas los compone Lucas, después trabajamos en banda, pero ya nos llegan con ideas claras, luego cada uno se encarga de su instrumento, pero nos vamos retroalimentando continuamente, todos aportamos a lo de los otros. Cuando entendamos que el sonido de la banda está maduro, grabaremos un disco. El show de esta noche se va a grabar y veremos qué hacemos con ese material.


–¿Cómo encuentran los escenarios platenses a la hora de organizar una fecha para tocar?


–Como siempre, las posibilidades para los músicos son difíciles. Quizá en los últimos años el panorama es menos dramático, pero de todos modos los problemas para los músicos y las bandas que recién empiezan son los mismos de siempre. Además, el circuito esta armado en función de los empresarios/propietarios y no de los artistas, y por lo general sucede que el artista que pone su "fuerza de trabajo" gana menos, si es que gana, que el empresario, y muchas veces pone plata de su bolsillo para tocar. Lo bueno de La Plata es que hay muchos espacios de autogestión, y eso abre puertas, permite otro tipo de trabajo más horizontal, más participativo, y más equitativo, eso abre el juego a que pasen otras cosas. De hecho, la última fecha de Tropel fue en el Galpón de La Grieta, un lugar con esas características, organizado junto con otros tres colectivos: Medio Limón, La Bicicletería y En eso estamos.


Tropel apuesta todo para esta presentación que realizarán hoy, a las 21, en El Teatro (43 entre 7 y 8).

jueves, 28 de abril de 2011

Ahora Club Lumière va de lunes viernes!

Para el programa de radio Club Lumière, dedicado al cine, el inicio de su cuarta temporada significa también comenzar una nueva etapa. A partir del 2 de mayo se emitirá de lunes a viernes de 21 a 22 horas, como siempre en su casa, que es la FM 97.1, frecuencia modulada de Radio Provincia, la Radio Pública de la Provincia de Buenos Aires.

Este cambio surge a pedido de los cientos de cinéfilos que todos los jueves, durante tres años, se comunicaron reclamando más presencia de la crítica especializada, que se reúne en el club donde también participan, a través de entrevistas, hacedores del cine como directores, actores y otros miembros de la cinematografía. Además se analiza el séptimo arte en su relación con la historia, la literatura y la música. La capacidad y dedicación que distinguen a Club Lumière fueron premiadas en el año 2010 con el Martín Fierro Federal en el rubro cultural/educativo.

Para esta nueva etapa el programa contará con importantes novedades, como el ingreso de destacados columnistas: Gisela Manusovich, Licenciada y Profesora en Artes de la UBA, analizará las estéticas cinematográficas, Federico Ambrosis, responsable del Festival de Artes Audiovisuales de La Plata, comentará el cine de los géneros fantástico y bizarro, y Gustavo Alonso, realizador y productor, será el encargado de los documentales. Por supuesto continúa Ramiro García Bogliano como columnista del género de terror y de cine & rock, además de Gabriel Morini en el área de biografías.

Escuchá al programa también por internet: entrá a
www.amprovincia.com.ar y hace click en “Vivo FM 97.1”

Escribí tus comentarios o manda tu información a
cineradial@hotmail.com . En Facebook lo encontrás por Cine Radial o Club Lumiere.

Durante el programa llama gratis al 0 800 222 9710.

Conducen Lisandro Gambarotta y Esteban Gil García.

martes, 1 de marzo de 2011

Aquí algunas fotos de Cuba. 28/12/2010 - 28/01/2011





La Habana. Sus columnas. Sus paredes. Su gente.
Esperando la guagua, en La Habana.




Las calles de La Habana, a 52 años de la Revolución.
(Esta foto es de Li)

Una tarde en Regla, un poblado pequeño y tranquilo ubicado a sólo quince minutos de La Habana, y al que se llega en una ruidosa lancha.
Atardecer en Playita Siboney, Santiago de Cuba.


Siempre en la batalla.
(Esta foto es de Li)

La Barbería de Santiago de Cuba.










miércoles, 2 de febrero de 2011

A no perderse el primer estreno comercial de Paura flics, este jueves 3 de febrero!!!


Web oficial de la película www.sudorfrio.com

martes, 21 de diciembre de 2010

Márgenes

Arroyo del Gato. Ringuelet. 4 de marzo de 2010.


ESB Nº 26. La Plata. 6 de julio de 2010.

Estas fotos las tomé con meses de diferencia. Casualmente, y no tanto, tienen varios elementos en común...
Cambio de estación



5 entre 51 y 53. La Plata. 18 de mayo de 2010.


5 entre 51 y 53. La Plata. 14 de octubre de 2010.


sábado, 18 de diciembre de 2010

Una variedad de estilos que crecen como flores

(ése era el título original de esta nota publicada en Diagonales el viernes 17.12.2010)


Florencia Zerillo, pianista de Anenbí

“Mi idea no es imponer un lenguaje, pero a veces necesito usar palabras mal dichas”

La banda presenta esta noche su CD Come flores en Tahuma (17 e/ 51 y 53)



Mi idea no es imponer un lenguaje, sólo me siento más identificada con esa forma o a veces me parece necesario usar palabras mal conjugadas o mal dichas porque así lo requiere la letra, como en "Canción de cuna": ...supiera sólo lo que otros querrían", comenta Florencia Zerillo pianista de la banda platense Anenbí, que esta noche desde las 21 en Tahuma (17 e/ 51 y 53) mostrará su primer trabajo discográfico Come Flores.
Anenbí nació a principios de 2009 con Belén Asenjo en voz, Juan "Bocho" Zerillo en bajo, Sebastián Alonso en batería y Florencia Zerillo en piano, quien cuenta que a fines de 2006 empezó a darle forma a los temas que ya tenia: "la idea inicial era con piano y batería, sólo instrumental.
De a poquito fueron apareciendo canciones e incorporamos la voz y también el bajo. Pero recién en 2009 quedó conformado el grupo".
Doce temas integran Come flores, un disco que tranquiliza pero inquieta al mismo tiempo cuando enfrenta al escucha a las diversas melodías y ritmos. Invita a deslizarse pero no sin dejar de tener en cuenta que no se está en un clásico tobogán. Anenbí marca la presencia de una fusión de músicas -jazz, contemporáneo, latino- en la que, sobre todo, se hace hincapié en lo rítmico y en donde no faltan influencias como Luis Alberto Spinetta, Juana Molina, Mario Laginha, Egberto Gismonti, Keith Jarret, Claude-Achille Debussy, Hermeto Pascoal y Astor Piazzolla, según define la pianista, quien ha compuesto la mayoría de los temas.
Come flores cuenta además con un luminoso arte de tapa a cargo de Roberta Valente, cuyas ilustraciones fueron incorporadas por la banda en las proyecciones de los diversos recitales y a las que desde hace tiempo deseaban ver abrazando a su disco. "Roberta quiso crear una serie de dibujos con un estilo para Anenbí y son hermosos. La verdad es que yo sólo le dije el nombre y ella lo hizo… quedó bellísimo".

–¿Cómo ha sido el proceso de producción del disco?
–Grabar un disco es un proceso largo. Los temas son un trabajo de varios años, el mas viejo tiene 10 ("Muertísima") y el más nuevo es de ahora ("Come flores"). La grabación fue en vivo, todos juntos (Anenbí más Bernardo Casagrande, en saxo) durante dos días, en los estudios Tónica de Buenos Aires. Después agregamos los coros de Mina Doyhenard, Ana Archetti en acordeón, y accesorios de percusión a cargo de Seba. Pero todo lleva tiempo: elegir las tomas, ver qué queda y qué se descarta, la edición, la mezcla y la masterización, todo en manos de Juan Ignacio Abraham.

–Come flores crea cierto clima de introspección…
-Está bueno que a alguien le genere eso y a otro, otra cosa, y que cada uno tenga una sensación diferente. No hay un propósito de crear un clima específico. Y que tenga una unidad creo que tiene que ver con la forma de componer, con el estilo de Anenbí. –¿Cómo lo definiría?–La música de Anenbí tiene elementos compositivos tomados de diferentes estilos: jazz, tango, música clásica, música brasilera, rock, que lo hacen difícil de encasillar. Cuando compongo no pienso en el estilo sino que voy probando en el piano hasta que me gusta algo y le voy dando forma. A veces me pongo consignas para empezar a hacer un tema y de ahí parto, qué escala voy a usar, qué compás, qué textura, cómo es la base rítmica, etc… En realidad lo que le da bastante personalidad son los cambios de compás.

–¿Por qué la elección de Momo, de Antonin Artaud?
–Hay un libro de Antonin Artaud que se llama Artaud el momo, que tiene partes de la poesía que habla con otro lenguaje y usa palabras como menendí anenbí emblendá ko ti aunch... Me gustaron las palabras por su sonoridad y usé Anenbí como nombre de la banda. También tiene que ver con que antes compuse un tema con otro fragmento de su poesía, "Momo": o dedi/ a dada orzurá/ o du zurá/ a dada skizí/ o kayá/ o kayá panturá/ a pená/ poní”.

–¿Cuánta importancia le da al lenguaje y al hecho de agregar palabras inventadas? ¿Es sólo una cuestión de sonoridad? ¿O su interés está en reinventar las palabras?
–En un momento tenía ganas de hacer micropiezas con todos estos fragmentos del libro de Artaud. Me gusta mucho la sonoridad porque la voz con frecuencia la uso como instrumento, por eso a veces las melodías pueden parecer medio raras y difíciles de cantar. Para mí también tiene un sentido usar este lenguaje, no quiere decir que no sea nada. "De li si mai" viene también por ese lado, son palabras inventadas y otras reales pero sin sentido de frase, usadas también como sonoridad. De li si mai significa para nosotros riquísimo, delicioso, hermoso… y la misma sonoridad de las palabras te va llevando a una interpretación abstracta de la poesía como si fuera música. Mi idea no es imponer un lenguaje, sólo me siento más identificada con esa forma o a veces me parece necesario usar palabras mal conjugadas o mal dichas porque así lo requiere la letra, como en "Canción de cuna": ...supiera sólo lo que otros querrían... Sensibilidad, inventiva y sonoridad. Anenbí nos viene a convidar un disco que se atreve a preguntar y a desafiar al lenguaje, a jugar con las palabras y a marcarnos otro ritmo, otra melodía para manejar el tiempo, otra forma de ver pasar la arena por "la garganta del cuello del reloj" y de abrir camino.